Más de 20 familias provenientes de 11 municipios, varios de ellos alejados como Galán, Cimitarra, Vélez, Málaga, Guepsa y San Pablo, madrugaron en días pasados para llegar a la Electrificadora de Santander a recibir los premios que ganaron por pagar puntualmente la factura del servicio de energía eléctrica.
La mayoría de ellas, son familias humildes, nobles, trabajadoras del campo, con la piel quemada por el sol, que nunca pensaron que por tener la disciplina de pagar cumplidamente su factura de la de energía eléctrica, pudieran ganar premios como un televisor, una motocicleta o inclusive un automóvil último modelo.
Es el caso de doña Hercilia Macías, ganadora de una de las 10 motocicletas, quien se desplazó desde la vereda San Isidro del municipio de Galán, ubicada a siete horas de Bucaramanga, donde reside con sus seis hijos y su esposo Benjamín Pimiento, un agricultor que se dedica en su jornada diaria al cultivo de café, plátano, yuca, maíz y pasto.
“Uno tiene que estar legal con la empresa para no tener contratiempos. Estamos muy contentos con la moto porque veíamos muy lejana la posibilidad de tenerla. En la casa los muchachos escasamente montan bicicleta y era muy necesaria, pues antes teníamos que bajar a pie o en bestia para ir al pueblo”, dijo, visiblemente emocionada, doña Hercilia al recordar que en su casa siempre leen.
la factura en pareja y luego se desplazan dos horas caminando hasta las oficinas de ESSA en el casco urbano de Galán a pagar y a llevar la tirilla para participar en el sorteo.
Otra ganadora es María Castillo Rodríguez, quien vive en San Pablo, un municipio del Sur de Bolívar, de clima tropical, gentes humildes con necesidades básicas insatisfechas y economías ilícitas a pesar de la riqueza petrolera. Ella se levantó muy temprano ayer y junto a una de sus cuatro hijas y el yerno, se desplazaron a las afueras del pueblo a esperar el Johnson -embarcación marítima- que los trasladaría hasta Puerto Wilches, pero que por el bajo nivel del río tuvieron que quedarse a 20 minutos en la Curumuta desde donde viajaron siete horas hasta llegar a Bucaramanga.
Doña María dijo, que decidió madrugar porque no quería que la vieran salir de su casa, pues la felicidad de su pueblo era tan grande que todos la querían despedir. Ellos sabían que preciso el día de la entrega de premios en ESSA coincidía con su cumpleaños y por ello, el aparato se convertía en su mejor regalo por su oportuno pago del servicio. Doña María hace parte de la comunidad cristiana, el grupo de danzas de veteranos y tiene una gran vocación de servicio, por lo cual, siempre está atenta a ayudar a las personas necesitadas.
“Estoy muy feliz pero también triste porque mi esposo está muy enfermo de diabetes y se encuentra en muletas. Sé que el me hubiese querido acompañar a esta premiación”, dijo doña María al recordar que en el mes de Diciembre al saber que era la feliz ganadora de un televisor LCD de 32 pulgadas, se sorprendió tanto que casi le da un infarto.
Ella asegura, que cuando empieza el mes prefiere incluso dejar de comer para ahorrar y pagar los servicios públicos ya que considera que son vitales para la vida y sin ellos es imposible vivir bien. Afirma que se quedará con el televisor ya que el que tiene es muy pequeño y viejito. “Venderlo sería como vender la suerte y agradezco infinitamente a Dios y a ESSA por este regalo que fácilmente se pueden ganar las personas que se encuentren al día con el pago puntual del servicio”, sostuvo esta humilde mujer y feliz ganadora del alejado municipio de San Pablo donde sin duda sus coterráneos le harán un gran recibimiento. Su puntualidad se convierte en todo un ejemplo ciudadano en una región del Magdalena Medio afectada por la pobreza y cuyos índices de cartera son altos en ESSA.
“Me siento muy feliz y satisfecha por ese premio tan maravilloso”
Otros de los felices ganadores de este tercer sorteo, son familias de San Gil, Socorro, Floridablanca, Girón y Bucaramanga donde precisamente reside doña Ana de Jesús Murillo, una ama de casa, madre de dos niñas de 16 y 9 años, quien resultó ser la ganadora del vehículo Chévrolet último modelo que sorteó la empresa el pasado 18 de Diciembre.
“Para mi fue una sorpresa enorme porque nunca creí ganarme un carro así de fácil. Ser puntual paga y siempre me ha gustado pagar las facturas puntualmente. Ojalá que todos tomáramos esa decisión de hacerlo puntual”, sostuvo doña Ana al reiterar que se siente muy feliz.
“Mi esposo se encuentra trabajando con dificultades desde hace varios años en Estados Unidos y solamente cuando puede nos envía algo de dinero. Yo estoy aquí como cabeza de familia, mis hijas son estudiantes de décimo y quinto grado”, señala al recordar que ese viernes 18 de diciembre se desplazaba en un bus hacia su casa cuando su hija la llamó y le dijo, que se había ganado el carro de ESSA. “Yo no lo podría creer y me provocaba gritar en ese bus, esa noche no pude dormir de la felicidad que tenía”, asegura sonriente.
Agrega doña Ana, que aún no sabe si se queda con el carro porque su hija quiere aprender a conducir y la motiva para que no lo venda. “Lo único que sé es que me siento muy feliz y satisfecha por este premio tan maravilloso y por eso invito a todos los santandereanos para que paguen puntualmente la factura del servicio de energía”, asegura esta ama de casa del barrio Provenza.
Por su parte, el Gerente General de la Compañía, Carlos Alberto Gómez Gómez, se mostró satisfecho con la entrega de este paquete de premios que en total ascendió a 200 millones de pesos y que constituye en un compromiso social de parte de los usuarios donde los que pagan puntualmente permiten que las tarifas se mantengan estables.
“Es preciso incentivar la cultura de pago y los conceptos éticos en la sociedad. Estamos revisando este programa pero la idea es continuar brindándole incentivos a nuestros clientes”, sostuvo el directivo de ESSA, al indicar que aunque no se ha encontrado un efecto real en la cartera morosa que se cerca a los 17 mil millones de pesos, considera que los resultados se darán a largo plazo.